¿QUÉ ES EL SEPTÓLOGO?
El Septólogo constituye el compromiso espiritual que asumen los miembros de la Iglesia Puertas Abiertas, fundamentado en siete principios esenciales establecidos en las Sagradas Escrituras. Su propósito es orientar la vida del creyente hacia una relación más profunda con Dios, promoviendo una conducta digna del evangelio de Jesucristo, el crecimiento espiritual y un servicio fiel dentro de la congregación.
Cada uno de sus principios expresa el compromiso voluntario de vivir conforme a la voluntad de Dios, perseverando en el arrepentimiento, la santidad, la oración, el servicio, la comunión con Cristo, el buen testimonio y la mayordomía cristiana. Estos compromisos reflejan los valores fundamentales que deben distinguir a todo discípulo de Cristo y fortalecen la unidad, el amor fraternal y la edificación del Cuerpo de Cristo.
El Septólogo no constituye un medio de salvación ni reemplaza la autoridad suprema de las Sagradas Escrituras. Por el contrario, es una expresión práctica del deseo de cada creyente de vivir en obediencia a la Palabra de Dios, permitiendo que el Espíritu Santo transforme su carácter y lo capacite para servir con fidelidad al Señor y a Su Iglesia.
Como miembros de la Iglesia Puertas Abiertas, asumimos este compromiso con responsabilidad, humildad y convicción, reconociendo que nuestro testimonio personal influye en la vida de la congregación y en el cumplimiento de la misión que Cristo ha encomendado a Su Iglesia. Por ello, procuramos vivir estos principios con integridad, siendo ejemplo de fe, amor y santidad, para que el nombre de nuestro Señor Jesucristo sea glorificado en todo.
Las Sagradas Escrituras exhortan al pueblo de Dios diciendo: «Solamente que os comportéis como es digno del evangelio de Cristo…»
[Filipenses 1:27]
Esta exhortación resume el espíritu del Septólogo, recordándonos que nuestra fe debe reflejarse en una vida transformada, consagrada al Señor y comprometida con Su obra. Así, cada uno de estos siete principios se convierte en una manifestación práctica de nuestra obediencia a Cristo y de nuestro deseo de honrarle en todo lo que hacemos.
