¿Quiénes somos?
Somos uno de los pilares de nuestra iglesia inculcando a los varones de Puertas Abiertas y a los que nuestro Dios vaya uniendo, los valores y principios cristianos, los cuales están claramente establecidos en las sagradas escrituras, cumpliendo con los mandamientos, estatutos y preceptos mandados por nuestro Dios, cuyas bendiciones alcanzarán a nuestros matrimonios y familia. (Deuteronomio 6: 5-7).
¿Cuál es nuestra visión del Ministerio?
Nuestra proyección, con toda sujeción y sumisión al Padre Celestial, es dar cumplimiento a lo ordenado por nuestro Señor Jesucristo “la gran comisión”. “Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén” (Mateo 28: 19 – 20).
¿Cuál es nuestra misión del Ministerio?
Como hijos regenerados, por la gracia de nuestro Dios somos salvos, constituimos un grupo de agradecidos varones, de diferentes edades, que nos reunimos semana a semana, atraídos por el divino amor de Dios, con la convicción de que escrudiñando su sagrada palabra fortaleceremos nuestro espíritu, alma y cuerpo, con la ayuda de su Santo Espíritu para presentarnos con respeto y reverencia ante un Dios Santo, Santo, Santo, que nos anima a buscar a nuestras familias, porque sabemos en quien hemos creído.
“Por lo cual asimismo padezco esto; pero no me arrepiento, porque yo sé en quien he creído, y estoy seguro que es poderoso para guardar mi depósito para aquel día” (2 Timoteo 1: 12).
“Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable” (1 Pedro 2: 9).
"Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén."
[Mateo 28:19–20]
