CONFORMACIÓN DEL DIRECTORIO



La administración de la Iglesia está organizada conforme a principios de orden, servicio y responsabilidad establecidos en la Palabra de Dios. Las diferentes funciones y ministerios son ejercidos por hermanos y hermanas que han sido llamados para servir al Señor con fidelidad, procurando siempre el crecimiento espiritual de la congregación y el buen funcionamiento de la obra.

La dirección espiritual y administrativa de la Iglesia está a cargo del Pastor y Presidente Gobernante, Eleodoro Torres González, quien ha recibido la responsabilidad de pastorear el rebaño del Señor, velando por la sana doctrina, el cuidado espiritual de los creyentes y la conducción de la Iglesia en conformidad con las Sagradas Escrituras. En el ejercicio de esta labor, es acompañado por un grupo de hermanos de reconocida trayectoria, testimonio y compromiso con la obra de Dios, quienes conforman el Gobierno Interno de la Iglesia y colaboran en la toma de decisiones relacionadas con el desarrollo y cumplimiento de la misión encomendada por el Señor.

La Biblia establece que quienes presiden la Iglesia deben hacerlo con diligencia y como buenos administradores de la gracia de Dios:

"Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos; porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta."

[Hebreos 13:17]

"Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros, cuidando de ella, no por fuerza, sino voluntariamente; no por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto; no como teniendo señorío sobre los que están a vuestro cuidado, sino siendo ejemplos de la grey."

[1 Pedro 5:2-3]

Asimismo, el Cuerpo Directivo está integrado por hermanos y hermanas de la congregación que han sido designados para desempeñar funciones específicas de apoyo en la administración y organización de la Iglesia. Cada uno de ellos contribuye al cumplimiento de la misión de la congregación desde el área que le ha sido confiada.

Vicepresidente: Colabora estrechamente con el Pastor Presidente en las labores de dirección y administración, asumiendo sus funciones cuando las circunstancias lo requieren y apoyando el desarrollo de los distintos ministerios de la Iglesia.

Secretario: Es responsable de mantener el registro de las reuniones oficiales, elaborar y custodiar las actas, administrar la documentación institucional y velar por el correcto archivo de los antecedentes administrativos de la Iglesia.

Prosecretario: Coopera con el Secretario en todas sus funciones y lo reemplaza cuando sea necesario, asegurando la continuidad del trabajo administrativo.

Tesorero: Tiene la responsabilidad de administrar con transparencia y fidelidad los recursos económicos de la Iglesia, llevando un registro ordenado de ingresos y egresos, presentando los informes financieros correspondientes y procurando una administración responsable de los bienes que Dios ha provisto para Su obra.

Protesorero: Colabora directamente con el Tesorero en el manejo de los recursos financieros y asume sus funciones en caso de ausencia, contribuyendo al adecuado control y administración de las finanzas de la Iglesia.

El desempeño de estas responsabilidades debe realizarse con espíritu de servicio, integridad y fidelidad, recordando que toda autoridad dentro de la Iglesia tiene como propósito servir a Cristo y edificar a Su pueblo, y no buscar reconocimiento personal.

La Escritura exhorta:

"Y todo lo que hagáis, hacedlo decentemente y con orden"

[1 Corintios 14:40]

"Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios."

[1 Pedro 4:10]

De esta manera, la administración de la Iglesia busca reflejar los principios bíblicos de orden, unidad, transparencia, responsabilidad y servicio, procurando que cada decisión y cada labor contribuyan a la extensión del Reino de Dios y a la edificación del Cuerpo de Cristo.